El salario es un factor de relevancia  en la vida económica y social de toda comunidad. Los trabajadores y sus familias dependen casi enteramente del salario para comer, vestirse, pagar el alquiler de la casa en que viven y cubrir  todas sus demás necesidades, para la industrial  constituyen una parte importante en donde se consolida el supuesto de que  “trabajo igual a salario”, por lo tanto “trabajo igual a desempeño en el puesto, jornada, etc.”, así que la eficiencia corresponde a un salario.

    Al gobierno le interesan sobremanera las tasas de salarios porque repercuten en el ambiente social del país y en aspectos tan importantes de la economía como el empleo, los precios y la inflación, la productividad nacional y la posibilidad de exportar bienes en cantidad suficiente para pagar las importaciones y así mantener el equilibrio de la balanza de pagos, sin embargo es de interés  por  los sindicatos lograr conveníos con las organizaciones  para alcanzar salarios más altos,  para que los trabajadores puedan satisfacer mejor sus necesidades básicas de subsistencia.

    Los salarios elevados también tienen importantes ventajas para la economía en su conjunto, pues en primer lugar, aseguran una fuerte demanda de bienes y servicios, y además estimulan el aumento de la productividad. Si bien lo ideal es que los salarios sean lo suficientemente elevados como para impulsar la demanda de bienes y servicios, cuando son demasiado altos exceden la capacidad de producción, y el resultado es la inflación, que no es otra cosa que el incremento en el nivel general de precios, es decir  la mayoría  de los precios  de los bienes y servicios disponibles en la economía empiezan a crecer de forma simultánea.